Jun 29

Estoy un poco ya hasta los cojones de la nueva oleada de patriotas-gracias-al-fútbol que invade España. Del “podemos”, del “oe-oé” y del “a por ellos” escritos en banderas que cuelgan de los balcones de medio país. Ahora va a resultar que somos la polla (como nación, ojo) porque un grupo de tíos que le pega patadas a un puto balón está en la final de la Eurocopa. Sí, voy a ver el partido y quiero que gane la selección, pero estoy viendo ciertas cosas últimamente que me están repateando bastante, y que creo que no son más que el reflejo de lo que realmente somos como país.

Lo siguiente es una copia íntegra de la columna de opinión de Manuel Alcántara, en el Ideal de ayer

«Ha sido pródiga España en patriotas elementales sin pies ni cabeza, pero en este momento histórico abundan más los que se basan en las extremidades inferiores. Las hipotecas de julio serán las más caras y el Euribor ya bate su propio récord y se sitúa en el 5′3, pero nunca ha estado más arriba el orgullo nacional. Un grupo de muchachos habilidosos y conjuntados está deslumbrando al orbe futbolístico y ha llegado, por tercera vez en la historia, a jugar la final de una Eurocopa.

Desde que Quevedo miró los muros de la patria suya nunca se habían visto tantas banderas en los balcones. Una gran cosecha de patriotas ha florecido regada por los goles de nuestra selección y hasta a Aragonés se le ha puesto facha de apóstol. Gentes que no tienen nada de qué enorgullecerse han salido a la calle a exhibir su orgullo. Unos tiraban cohetes y otros tiraban por la calle de en medio tocando compulsivamente el claxon de sus coches. Hay que agradecerle al fútbol el trasvase de alegría, sobre todo en momentos de depresión.

¿Qué importa que Bruselas nos reclame un serio ajuste para evitar el déficit, si la luminosa selección le ha ajustado las cuentas a Rusia? El éxito es curativo, además de ser irrefutable. Lo único que tiene de malo es que para tenerlo exige el fracaso de los demás. Se paralizarán las ciudades y los corazones mañana domingo cuando caiga la tarde. Nos puede caer el título de campeones o se nos puede caer el mundo encima, pero nadie nos puede quitar la trayectoria. La pasión por el deporte exige un cierto grado de infantilismo, pero quizá no sea deseable perderlo. Si nuestros muchachos le ganan a Alemania, aunque las pasen moradas, se bordarán muchas banderas rojigualdas y nos creeremos que somos los mejores del mundo. Cosa que puede ser cierta, a condición de no compararnos con nadie.»

No creo que tenga permiso para reproducir aquí la columna; interprétese como un pequeño homenaje a este hombre, que es capaz de escribir todos los días de la semana su “Vuelta de hoja” en la contraportada del periódico; a veces no tan bien, otras muchas (como esta) brillante.

May 31

http://www.mimesacojea.com/2008/05/madrid-presa-del-pnico.html

¿Por qué no se me ha ocurrido a mí antes, si tantas veces lo he pensado? El mejor blog que tengo en el lector de feeds.

May 02

La duda del siglo

Es algo más… Cómo decirlo, trascendental. Visto en el TVMás, que viene con el Ideal de hoy.

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Mar 15

Pues eso, que el domingo pasado fueron las Elecciones Generales y al Parlamento Andaluz, se me había olvidado mencionarlo ;).

Fui a votar sobre las seis de la tarde. Nada relevante. Cuando volví a mi casa, Mario me dijo que iba a ir al recuento de votos, así que me acoplé y fui con él y su tío. Yo estuve desde las ocho hasta las once y media, aproximadamente.

Sucedieron algunas cosas curiosas durante el recuento. En las elecciones al Congreso y al Parlamento Andaluz, las papeletas de los partidos salían como “por rachas”, que supongo que se debió en parte a que las familias van a votar juntas, y suelen votar lo mismo.

En el recuento al Senado pasó algo bastante raro: de 577 votos, Frente Español se llevó seis, y Falange Española otros dos, mientras que para el Congreso no se llevaron ninguno. Seguramente pasó esto porque la gente se equivocó al votar y marcó casillas de estos dos partidos en vez de las del PSOE y PP, respectivamente, y es que las casillas para marcar senadores estaban al lado del logotipo del partido que quedaba a la derecha del que se iba a marcar en el papeletón. Ya se podría poner más atención a la hora de votar, aunque también, las papeletas podrían haber estado mejor diseñadas.

Respecto a los resultados, no voy a decir nada que no se haya dicho antes. El bipartidismo coge fuerza, mientras que IU, con 200.000 votos más que CiU tiene 5 veces menos escaños. Para mí, lo único positivo es que UPyD ha ganado un escaño (pese a no estar muy de acuerdo con ellos, me alegro de que haya algo de diversidad), y que los partidos nacionalistas, excepto CiU, han perdido votos y escaños. Lo que nunca voy a entender es que el PP gane medio millón de votos, teniendo en cuenta la oposición tan mezquina e irresponsable que han hecho.

Sobre las andaluzas, sólo puedo decir que a Chaves I el Andasul le ha salido (casi) perfecta la jugada de hacer coincidir las elecciones: ha conseguido que apenas se hable sobre Andalucía, ya sea para lo bueno o para lo malo. De hecho, ni yo le he dedicado una entrada (lo tenía pensado, pero…). Y sobre CA, ¿qué más se puede decir aparte de “OWNED!”?

Mar 09

El resultado de las elecciones fue inapelable.