DLP = Descripción de lenguajes de programación
Ya lo dijo el profesor el primer día: esta asignatura es un coñazo y no le gusta a nadie. Y es verdad. El caso es que el hombre, aunque abusa un poco del proyector y tiene una voz que “rasca”, intenta hacer que la clase sea medio amena: se mueve, hace ejercicios en la pizarra, nos dice que nos callemos, nos lanza tizas, saluda a la gente que se asoma a las ventanas de la clase, etcétera. Pero es que la asignatura es una pesadez, y son 7′5 créditos, que equivalen a 5 horas de clase semanales, entre teoría y prácticas.
No obstante, pese a la brutal deformación del espacio-tiempo que vivimos en cada una de las clases, he conseguido sacarles cierto provecho y potenciar algunos aspectos de mi persona que listo a continuación.
La paciencia: es imposible no desarrollarla.
Mis dotes artísticas: puede tener el mismo valor que un garabato, pero tenéis que reconocer que está currado.

No intentéis encontrarle sentido ni ver cosas coherentes.
Aptitudes musicales: todavía no he caído en la tentación que supone tener el mp3 en la mochila, principalmente porque me parece una falta de respeto. Además, el cable de los cascos es blanco y costaría ocultarlo. Por tanto, me dedico a ejercitar la memoria y me pongo a escribir letras de canciones en las hojas finales de la libreta. Me estoy dando cuenta del montón de canciones que me śe :S. El otro día estaba pensando en el tema Sólo importa el Rap, de Xhelazz y Doble V, y comenzando a escribirla, una gran duda asaltó mi cabeza:
“Mira delante de ti quién se yergue,
el titán llamado Caos fumando verde [...]“
Refuerzo del vocabulario: ¿cómo se conjuga el verbo erguir? Esta duda tan tonta me supuso cerca de diez minutos de entretenimiento, hasta que pasé a otra canción. Resulta que es un verbo bastante chungo, he aquí la conjugación.
Mejora de la caligrafía: normalmente, cuando el profesor escribe en la pizarra, vuelve a las adorables transparencias, así que copio los ejercicios tranquilamente y así tengo un rato más de entretenimiento. Ciertas partes de mi libreta de DLP darían envidia hasta a ciertas niñas. Hace tiempo pensé en crear un tipo de letra con mi manuscrita, no ya porque sea bonita (que no tiene por qué, en condiciones normales), sino por hacer algo, simplemente. El caso es que abandoné la idea por la misma razón por la que abandono o directamente no empiezo el 99% de ellas: la pereza. Bien, el otro día me dio por hacer pares de letras, para ver cómo casaban mejor entre ellas (en tipografía, es lo que se llama kerning). Omitiendo pares inútiles, llegué hasta el par ‘ci’, dándome cuenta de que hay 26*26 combinaciones posibles. A partir de ahí sólo me centré en letras “conflictivas”, como la ’s’, que según donde vaya la escribo de una forma u otra.
Concentración visual, resistencia ante ataques epilépticos: a veces, cuando llevamos un rato de clase, la proyección de las transferencias empieza a vibrar, y se hace realmente difícil intentar leer las transparencias en la pared. A lo mejor lo sueño (sic) durante las clases y no es más que una excusa para volver a la libreta, porque todavía no he visto quejarse a nadie, ni al profesor comentarlo. De todas formas, parece ser que últimamente esto no sucede.
¿Y si en vez de estar escribiendo esta tontería estuviera estudiando DLP, para que no me fuckeen en el siguiente examen?



December 19th, 2007 a las 17:26
Que post tan curioso… POr cierto, yo en el dibujito veo una forma fálica.
December 20th, 2007 a las 12:37
Es curiosa la memoria, cómo somos capaces de aprendernos canciones y canciones y luego otras cosas no hay quien las memorice. Se podrían escribir tomos y tomos con las letras que me se, ¡y en ingles! xD
En fin, veo que le sacas mucho partido a las clases de dlp…
O al menos mas que yo xD
Salu2!
Pd: Tu letra está bastante chula
December 20th, 2007 a las 15:25
Esteban, tú ves formas fálicas en todas partes xD.
Gracias, Carmen, por fin alguien me reconoce el esfuerzo que llevo años haciendo para mejorar la letra :). Y bueno, les saco “más partido” a las clases de DLP… pero tú se lo sacas más a las tardes previas a un examen.
¡Un saludo a todos!