Qué bien*, hoy llego a casa y me encuentro con mi paquetito de cedés de Ubuntu, que pedí no hace ni un mes. Uso Debian Sid y de ahí ya no me mueve nadie, pero hace ilusión tener los cedés originales de Ubuntu, además, la gente “se fía más” cuando les das uno.
He aquí el paquete:
¡Un momento! ¿Pero esto qué es?
¡Es un paquete bomba! En un primer momento me entró pánico, pero inmediatamente pensé que Ubuntu es una distribución sudafricana, Sudáfrica es un país cristiano relativamente occidentalizado, y por tanto no tienen motivos para atentar contra Occidente inocente :[. De todas formas, parece ser que el paquete me lo mandan desde Holanda, y las únicas bombas que me pueden mandar desde allí serían de alguna droga blanda.
Y efectivamente, se trata de una droga blanda llamada GNU/Linux. Este sabor, llamado Ubuntu, tiene un un sabor picantillo pero suave. Según creo, tiene una mezcla de setas, de ésas en las que viven los Gnomos, pero hay una variedad llamada Kubuntu que hace que se vuelvan locos tus engranajes.
* También se me ha averiado el coche. Otra vez, se ha roto el manguito del agua y se me ha jodido la junta de culatas. No sé si saldrá de esta.




