Posiblemente, la forma más sencilla de convertir un movimiento en desechable, o quitarle mérito e importancia, es haciendo de él una moda. Como está pasando con el ecologismo que nos pretenden vender eléctricas, empresas de automóviles, organizaciones de eventos, predicadores fantasmillas como Al Gore, papeleras y hasta petroleras.
He llegado a este post (http://contramiradas.com/jerarquicidio/?p=97) desde menéame, y el símil que hace con la cultura hippie puede parecer más o menos acertado, pero, en mi opinión, reflejas bastante bien lo que está pasando con el movimiento ecologista. Las empresas, Gobiernos y caraduras como Al Gore lo usan simplemente como un lavado de cara, y nosotros nos lo creemos.
Es un hecho bastante curioso. Continuamente nos están machacando con que nos estamos cargando el planeta, y la culpa nos la echan siempre a los ciudadanos . Mientras, empresas que van de verdes, como Endesa, BP (¡!) y otras muchas siguen cargándose el planeta -eso sí,muy discretamente-, presentan beneficios muchimillonarios y luego no apuestan por el ecologismo real “porque sufren pérdidas”, y entonces la factura nos la suben a nosotros. En realidad, esas supuestas pérdidas son en realidad recortes de beneficio.
Ojo, no digo que nosotros no tengamos nuestra parte de culpa, en absoluto. No necesitamos teles de plasma de 800 pulgadas, coches potentísimos que derrochan combustible sin poder ir a más de 120 km/h, calefacciones a 25 ºC en invierno y aire acondicionado a 20 ºC en verano, ni otros muchos lujos absurdos y contaminantes que tenemos.
El caso es que el mundo se va, literalmente, a tomar por culo y los que realmente están jodiéndolo más van de inofensivos, a la vez que nos pegan la chapa con que somos los únicos culpables del cambio climático.
Al Gore no merece el Nobel de la Paz, sobre todo por ser precisamente un ejemplo de actitud ecológica o pacífica: en su mansión gasta más de 20000$ al mes en suministro eléctrico; mientras fue vicepresidente de EEUU no hizo que el gobierno de su país firmara el Protocolo de Kioto; además, su país intervino militarmente en Sudán, Yugoslavia o Haití, entre otros países.
Que se metan el ecologismo guay por el ojal. A mí estos neoecologistas factoches de mentirijilla no tienen que darme ninguna lección, que se las apliquen ellos antes. Quizás tendrían que aprender de mí.




October 20th, 2007 a las 13:46
José te admiro. De verdad, no puedes decir más verdades en tan poco espacio. Crack