Tras haber escrito algunas veces sobre Gnome y KDE (KDE vs. Gnome, Vuelta a Gnome), vuelvo a las andadas. En posts (no me gusta usar esta palabra, pero es que artículos me parece demasiado seria y pedante) anteriores me decanté claramente por Gnome, desde el principio me ha parecido más agradable de usar que KDE, aunque éste es mucho más potente.
Anteriormente, ya intenté pasarme a KDE en tres ocasiones, pero sin éxito. Hace unas tres semanas decidí volver a instalar Kubuntu para intentarlo de nuevo, no sé si por aburrimiento, cabezonería o yo qué sé. Pues bien, parece que esta cuarta vez es la definitiva. Éstas son las razones, siguiendo más o menos la estructura de “Vuelta a Gnome”:
* Parece que KDE peta menos. Eso sí, ya se me ha ido un par de veces el panel al intentar activar un applet de información del sistema (Kima). El centro de control va bien, aunque todavía no he sido capaz de instalar iconos, temas y demás descargados de kde-look.org, siempre me da error diciendo que los ficheros no son correctos (¡!).
* Puede ser que KDE siga pesando más que Gnome, pero con el ordenador nuevo no lo noto. El consumo de memoria sigue siendo menor, lo que quizás se deba a que uso los programas KDE (KTorrent, Amarok, Kopete o KDevelop) en su entorno nativo, y no tengo que cargar tantas bibliotecas.
* Tolero Adept un poco mejor, es cuestión de acostumbrarse, aunque sigo pensando que Synaptic es mucho más elegante, práctico y cómodo. Sigo echando en falta que no informe sobre la velocidad de las descargas o sobre el tiempo restante, pero hay cosas que me gustan, como que no te pregunte cada vez que quieres instalar algo si quieres instalar también las dependencias, a no se que haya alguna incompatibilidad.
* Konqueror sigue sin gustarme mucho, sobre todo porque los atajos de teclado no son los mismos que los de Firefox (como el Ctrl/Mayúsculas + Intro, o el cerrar pestañas con el botón central del ratón) y me cuesta mucho acostumbrarme. También hay ciertas páginas que hacen cosas raras y no se ven bien, como mi blog, así que he instalado Firefox. Eso sí, Konqueror es muchísimo más ligero y está totalmente integrado con KDE. En cuanto consiga configurar los atajos, me paso a Konqueror con los ojos cerrados.
* Kopete sigue gustándome menos que Gaim, sobre todo por lo extremadamente agobiante que es y las vueltas que hay que dar, pero ya no me importa tanto :). Además, todavía no me ha petado ni una sola vez. Ahora le he puesto un tema que me gusta mucho (pushpin), lo cual le suma algunos puntos. Me voy acostumbrando.
* El entorno en general me seguía agobiando un poco (con mención especial para Kopete), pero ha ido a menos y me he acostumbrado. Aparte de eso, he conseguido ponerlo bastante bonito:
* Un detalle que no me gusta es que no haya un módulo en el panel de control para autoiniciar programas, así que he tenido que escirbir un script muy simple y meterlo en ~/.kde/Autostart/ . De todas formas, cuando inicias KDE, se cargan automáticamente todos los programas que tuvieras abiertos en la sesión anterior.
Espero KDE4 con mucha ilusión, de hecho, ya me bajé un live CD para ir probándolo y tiene una pinta increíble. Por ejemplo, el nuevo gestor de archivos (Dolphin) es una maravilla. Aparte de esto, es algo más bonito y parece que más rápido y estable. Es posiblemente el único entorno de escritorio que mejora en aspecto y funcionalidad, pero no por ello aumentan los requisitos, sino que descienden. Enhorabuena a todos los desarrolladores.
Bueno, espero que me digáis lo que os parece mi cambio de chaqueta en los comentarios ;).




